A finales de marzo de 2024, Hamada, Asmaa, Yamin, Line y Reem salieron del infierno de Gaza y entraron en Egipto. Primero fueron alojados por un contacto de su hermano, hasta que Hamada encontró un apartamento para alquilar.
Los niños redescubrieron lo que era ducharse o incluso ir a un supermercado. Él me contaba que era increíble para él poder entrar en una habitación, estar solo y poder cerrar la puerta. A diferencia de él, ellos nunca habían salido de la franja de Gaza. Hamada les ayudó entonces a descubrir y a manejarse en un entorno totalmente nuevo.

Los egipcios no siempre son muy acogedores con los palestinos rescatados que llegan. Es un doble castigo. Hamada todavía no puede dormir ni comer (se le ve extremadamente delgado) y tiene flashes de las situaciones en las que vio morir a personas. También está aún en shock por haber dejado atrás a su familia que permaneció dentro de Gaza, y por encontrarse al otro lado, angustiado por ellos permanentemente. Los niños, por su parte, tienen miedo cada vez que oyen el ruido de un avión. Sin embargo, con el tiempo, volverán a sentirse seguros. E incluso podrán retomar la escuela. ¡Qué alivio saberlos con un techo sobre sus cabezas, sin bombas, con agua corriente y acceso a comida!
«Escrito por Fabienne»